martes, 10 de septiembre de 2013

CARTA de una MAESTRA RURAL...


-Esta carta fue dirigida al P. Eduardo Casas de Radio María-

Estimado Padre Eduardo:

Ud. no me conoce; sin embargo, ha llegado hasta mis manos algo que usted escribió. Me he sentido acompañada por el misterioso consuelo que –a veces- nos regalan las palabras.

Aquí estoy, ¡y qué puedo hacer sino abrigarme -desde mi propio interior- buscando un amparo a tanta intemperie!

Me llamo Gloria y vivo en un paraje perdido en los mapas en plena precordillera jujeña. Soy maestra rural y soy casi todo lo que tienen un pequeño grupito de niñas y niños argentinos durante semanas y meses en los que los inviernos son más intensamente fríos y los veranos más calurosamente tórridos de lo que los habitantes de la ciudad pueden soportar. Aquí sólo hay alguna escasa leña para los oscuros inviernos y aire fresco que baja de la montaña para el alivio de las jornadas de verano.

Mis niños llegan hasta la puerta desvencijada de esta escuela -que se transforma en hogar y en horizonte- a mula, a caballo y a pie. Muchos vienen transitando días y largas horas con pies doloridos y descalzos.

Yo me transformo en aula y en mesa, hago también la comida, ayudada por una mamá, juego con los niños y les enseño a agradecer la patria que tienen. Desde arriba de los cerros, desde la altura, todo se ve distinto. Nuestro querido País se ve diferente desde esta altura.

Cuando escucho por radio todo lo que acontece en nuestro suelo, salgo a la puerta de mi escuela, veo este cielo tan profundamente celeste y escucho que el silencio me habla de otro país, de la Argentina honda de polvo de tizas en mis manos, polvo que a veces se espesa por alguna lágrima que cae desde mis mejillas a mis manos. Me duelen estos hijitos que tengo aquí y que mi Argentina me ha confiado. Soy responsable de la vulnerabilidad de estos sueños que crecen. Cuando me pasa esto, no dejo que ellos vean mis ojos húmedos, ya son demasiado duras las circunstancias que ellos tienen. La pobreza, el hambre y la enfermedad son nombres de fantasmas que juegan con ellos a las escondidas por aquí.

Hay noches en que mi plato de comida lo cedo a alguno de ellos, a pesar de haber tenido un día agotador de trabajo me conformo sólo con un té caliente. Ellos ni siquiera lo piden pero yo se los doy. Cuando les pregunto qué desean ser en el futuro, algunos me dicen que irán a estudiar a las grandes ciudades para ser médicos, abogados o profesores.

Tal vez cuando Ud. sea ya muy mayor, su médico sea alguno de mis alumnitos. Tal vez podamos así conocernos a través de él.

A menudo pienso en tantos rostros que no conozco cuando cada mañana, con un viento helado que es fiel a la montaña, izamos nuestra deshilachada bandera, orgullosa de la belleza de su dignidad a pesar de sus arrugas. Cada día veo a Argentina desde la altura de esta pobreza. Los que tienen horizontes más vastos a veces ven a corta distancia y con menudos alcances.

Yo quiero que mis pequeños me recuerden como una Maestra que les enseño a descubrir otra perspectiva de la vida, contemplando todo desde la altura. Si pienso en eso, mi nombre se llena de sentido. No hay mejor llamado de Dios que cuando escucho mi nombre en los labios de estos niños diciéndome “Gloria”.

Padre, rece por mí y por mis niños, por los pequeños de esta escuelita, cuyo nombre no importa, recemos por esta Argentina que sueña con su altura. Ud. y yo somos educadores, en esto -en esencia- no hay diferencias. Todos los educadores estamos emparentados en las fibras del alma. Gracias Padre, le pido su bendición y le doy la mía. Estoy segura que va a escuchar la resonancia de estos latidos.


Gloria, la maestra rural.

11 comentarios:

  1. Gracias miles Gloria, realmente conmovida por tan bella carta al leerla no puedo menos de preguntarme dónde están tantos gobernantes enriquecidos y duros de corazón sin embargo Dios ha puesto estas personas en el mundo para que nos hagan saber de la belleza espiritual y nos guíen, Gracias otra vez querida maestra. Marta de Beccar

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  2. Gracias por hacernos sentir que la vida es gastarse en servicio a los demas preferiblemente los considerados vulnerables y pobre!!

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  3. Gracias por la carta sentida y profunda. Una carta donde dibujas la realidad de nuestros pueblos!!

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  4. Gracias gloria por ayudarme a pensar que me debo mas a mis alumnos, lo hago, pero con tu testimonio siento que debo darme el doble, rezare por ti y por tantos que estamos dispersos por esta bendita Patria. Somos afortunados con esta vocación. Me pregunto cómo se llama esa escuela, de que localidad es, así poder darte una mano, brindarte mi ayuda. enmisionxto_2012@outlook.com

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  5. La verdad me indigna lo mucho que los chicos de escuelas de BUENOS AIRES han perdido, lo poco que en las grandes ciudades se valora la educacion, y que pocos mestros bonaerences tiene real vocacion y me enorgullece que maestras como usted que realmente sienten su vocacion, sin estar al alcance de ningun beneficio economico y sin tener las mas minimas comodidades puedan seguir adelante, porque son nuestros niños el futuro de nuestra querida argentina.

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  6. Como Argentina y como docente que fui, siento una profunda tristeza. Yo me pregunto: cuándo las autoridades van a supervizar la tarea del docente y de los alumnos, ¿No ven la puerta desvencijada como dice Gloria? ¿Que están esperando? ¿Que se reemplace con una bolsa de alpillera? ¡no pide una PUERTA PENTAGONO, solo una puerta común le hace falta!. Realmente Gloria, es la madre de estos niños, sólo una madre cede su plato de comida para su hijo, ella se conforma con un té caliente. ¿Qué les pasa a las autoridades cuando visitan la escuela, no ven la pobreza, el hambre, tantas carencias? Que Dios los proteja y los colme de bendiciones, y que puedan un día cumplir con lo que tanto desean: IR A ESTUDIAR A LAS GRANDES CIUDADES Y LLEGAR A SER GRANDES PROFESIONALES.

    Un fuerte abrazo Gloria.

    Mary Boccio - historiasvividas@hotmail.com

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  7. Mi nombre es Vanina y soy maestra biblitecaria recién salida del horno, con muchas ganas de cambiar las cosas estructuradas de la educación primaria.
    No sé si tenés conexión de internet? , si tenés una o varias máquinas a tu disposión en tu escuela?.
    En las escuelas donde trabajé en plena ciudad como no tenía internet a mi disposición me descargaba lo que necesitaba en mi casa. Así los usuarios de la biblioteca tienen material digital más o menos actualizado.
    Cualquier cosa que necesites desde aqui, link o archivos comprimidos (tengo familiares en Jujuy como para hacerte llegar material, si tenés máquinas) veo la forma de como mandarlos por internet.
    Estuve de vacaciones hace un año por Jujuy, espero volver pronto y conocerte.

    Mi mail es vannadeoli@gmail.com

    Mi mamá nació en Los Perales pero se crió en Las Minas de Zapla.

    Un abrazo grande Gloria por tu GLORIA DE TRABAJO...

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  8. Grcias, Gracias al creador por que todavia en susshijos hay conciencia de lo que en esencia SOMOs, Amor incondicional

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  9. MUCHAS MAESTRAS TENDRIAN QUE TOMAR SU EJEMPLO,PERO PARA ELLO HAY QUE IR SOLO UN DIA A ESOS LUGARES Y LES ASEGURO LES CAMBIA LA VIDA,GRACIAS GLORIA

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  10. Estimada Gloria,
    Gracias por compartir esta increíble experiencia de amor y vocación. Por mi trabajo conozco varios maestros rurales como vos. Si podés, contactate vía mail conmigo así te presento a alguno de ellos, que seguramente podrán compartirte algunas ideas y experiencias. Saludos y que Dios te bendiga. sanlynch@gmail.com

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  11. Gracias!!! Dios se manifiesta en los pobres y los olvidados, la confianza en tu tarea, el tesón que le pones a tu trabajo que mas que un trabajo es un forma de vida nos estimula a seguir luchando por lo que creemos: Que cada niño, cada joven es único e irrepetible y merece todo de nosotros los docentes...En tiempos de oscuridad como estos tu testimonio nos llena de luz y esperanza ! Gustavo Pizzi

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