lunes, 21 de diciembre de 2015

Triduo, Preparando el Corazón para esta Navidad...


PRIMER DÍA: En el seno de la Virgen María

“…su madre María estaba prometida a José y, 
antes de vivir juntos,
resultó que esperaba un hijo
 por la acción del Espíritu Santo.” (Mt. 1,18)

Habitar el seno de la Virgen, es habitar el lugar de las entrañas maternales, en las que Dios engendra a sus hijos. El seno de María es el lugar que Dios se preparó, libre de todo pecado, y por tanto amorosamente obediente, para que el Hijo cumpliera su misión en nuestra carne.

Habitar su seno es estarme en el lugar que Dios prepara para que su Proyecto de amor, pueda cumplirse; para que pueda decirle que sí, a su Voluntad amorosa.

El seno de la Virgen es el lugar del Sí. Del sí del abandono en las manos de un Dios que es Padre. Del sí de la confianza, de que lo que parece oscuro es sombra de un Dios altísimo, que desciende para estarse conmigo, aunque oculta su presencia. Del sí de la humildad de quien se deja mirar por Dios en la propia pequeñez. Del sí de la disponibilidad que le permite obrar y le reconoce su especialidad en cuestiones imposibles.

Habitar el seno de la Virgen, es habitar la tierra buena, fecunda y fértil, cargada de esperanza, que se abre atenta a la escucha de la Palabra y acepta, como el grano de trigo, pasar una experiencia de muerte, para así convertirse en miga del Pan Bendito; tierno Pan de Amor, que Dios Padre reparte en la mesa de los hijos. - de Javier Albisu-

(Pedir la Gracia que necesito)

MARÍA DE LA ESPERANZA
PREPARANOS PARA RECIBIR A DIOS,
QUE TUS DOS MANITOS BUENAS
RECUESTEN AL NIÑO EN NUESTRO CORAZÓN.

Madre de la aurora, tráenos al Señor,
que nuestra pobreza haga de horizonte,
donde salga el sol.
Madre peregrina, Virgencita de Belén
tráenos la Buena Nueva,
Virgen misionera, haznos renacer.

Alegría de los pobres, madrecita del amor.
Amor hecho niño que une en su carne
al hombre con Dios.
Ilumina nuestra espera, que se haga claridad.
Ven a transformar la noche,
nuestra noche oscura en Noche Buena.

-Rezar un Ave María

No hay comentarios:

Publicar un comentario